sábado, 11 de abril de 2009

Interesante Noticia Marítima de otros tiempos

Foto: www.wikipedia.org

El “Relámpago del Catatumbo”, primera fuente del planeta generadora de electricidad de origen tormentoso, frustró en 1595 un ataque del pirata inglés Francis Drake a la ciudad de Maracaibo, recordó hoy el ambientalista venezolano Erik Quiroga.

El episodio está recogido en “La Dragontea”, de Lope de Vega, y relata cómo la luminosidad desplegada por el relámpago le permitió a un vigía divisar las naves de Drake y alertar a la guarnición, que logró repeler el ataque nocturno.

Quiroga indicó a EFE que Lope de Vega recogió el suceso de las “Relaciones de la Real Audiencia de Panamá” y lo vertió en las octavas 44-46 del Canto IV.

De hecho, el Relámpago del Catatumbo fue durante varios siglos un “faro natural” para orientar a los navegantes que, procedentes de las Antillas Holandesas, o llegados a sus aguas desde otros puertos, tenían como destino el Golfo de Venezuela.

El Relámpago del Catatumbo fue durante varios siglos un “faro natural” para orientar a los navegantes que, procedentes de las Antillas Holandesas, o llegados a sus aguas desde otros puertos, tenían como destino el Golfo de Venezuela.

El ambientalista aprovechó la anécdota para recordar que el Relámpago del Catatumbo es un fenómeno atmosférico singular que se localiza al oeste del Lago de Maracaibo desde tiempos inmemoriales, como lo corrobora su mención en las tradiciones orales de los pueblos aborígenes de esa región.

De acuerdo a los registros meteorológicos de la Fuerza Aérea Venezolana, las tormentas eléctricas, nube a nube, aparecen allí entre 140 y 160 días al año y en ellas las descargas eléctricas se presentan con una frecuencia promedio de 28 por minuto.

Cada una de esas descargas, explicó Quiroga, tiene la energía suficiente como para encender 100 millones de bombillas, lo que significa que 10 minutos de actividad bastarían para encender todas las bombillas de Suramérica.

Además, según el ambientalista venezolano, “existen indicios de que el “Relámpago del Catatumbo” sea la primera fuente generadora de ozono estratosférico en el planeta en tormentas eléctricas de nube a nube”.

El fenómeno se produce al converger en la zona nubes cargadas de electricidad con suelos cenagosos igualmente cargados, en un medio de baja presión atmosférica provocada por el desvío que sufren los vientos alisios que llegan del noreste al chocar con la sierra de Perijá, que tiene alturas superiores a los 3.500 metros.

Según el ambientalista venezolano, “existen indicios de que el “Relámpago del Catatumbo” sea la primera fuente generadora de ozono estratosférico en el planeta en tormentas eléctricas de nube a nube”.

Quiroga explicó que las tormentas se desatan a unos 7 kilómetros de altura y tienen dos ciclos, al anochecer y de madrugada, que en total acumulan unas siete horas de relámpagos.

Si ese tiempo lo multiplicamos por el número de días que tiene lugar el fenómeno, resultará que la zona del Catatumbo registra cerca de 1.000 horas de tormentas eléctricas al año.

Quiroga indicó que sólo hay tres lugares en el mundo que superan esa frecuencia anual de tormentas eléctricas: El Bagre, en la región colombiana de Antioquia, que tiene un promedio de 270 días de tormentas; Tororo, en Uganda, con 251 días; y Bogor, en la isla indonesia de Java, con 223 días de tormentas, en su mayoría de nube a tierra.

De acuerdo a los explicado por el ambientalista venezolano, las descargas eléctricas de nube a tierra pueden tener una intensidad de 10.000 a 50.000 amperios, mientras que las de nube a nube, como las del Catatumbo, tienen de 100.000 a 300.000 amperios, lo que explica que sea la primera fuente generadora de electricidad de origen tormentoso en el planeta.

Según organismos como la NASA, en el mundo se producen 100 descargas eléctricas por segundo, lo que significa que las que tienen como asiento la región del Catatumbo representan el uno por ciento del total.

Quiroga es el promotor del “Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono” que se celebra en el mundo el 16 de septiembre luego de que las Naciones Unidas aprobasen su iniciativa en enero de 1995.

Vía EFE